Existen 5 diferentes tipos de piel (seca, mixta, grasa, sensible y normal) y cada una de ellas merece un cuidado especial; puesto que, no todas tienen las mismas necesidades y por ende, deben ser cuidadas de una forma u otra.
El cuidado de la piel puede ser un tema un poco complejo si no cuentas con la información necesaria sobre ella y sobre qué productos pueden ser buenos para ti; por tal razón, en este artículo te hemos dejado una pequeña guía para identificar tu tipo de piel y como cuidarla.
Piel normal
La piel normal es una de las más difíciles de conseguir pues, difícilmente, una piel puede estar completamente libre de aquellas imperfecciones que vienen con los años o la falta de cuidado especial para la dermis y epidermis.
La piel normal se caracteriza por presentar una textura regular, sin imperfecciones y, sobre todo, por poseer una textura suave y limpia, sin necesidad de haber aplicado productos especiales.
Esta piel suele ser resistente, por lo cual suele aceptar una gran cantidad de los ingredientes activos que se encuentran en diferentes productos cosméticos; además, tiene la particularidad de no enrojecerse o irritarse fácilmente.
¿Cómo saber si tu piel es normal?
Descifrar si tu tipo de piel es normal es bastante sencillo, pues presenta características bastante marcadas por sobre los otros tipos de piel, entre sus características más notorias se encuentran la falta de imperfecciones y poros pequeños.
En la página web de Eucerin, explican que este tipo de piel destaca por ser un tipo de piel sin impurezas, su tonalidad suele ser uniforme, generalmente con buena elasticidad y circulación; además, su aspecto cuenta con textura aterciopelada.
Cuidado básico para una piel normal
Aunque la piel normal suele ser una piel muy noble y resistente, es necesario brindarle los cuidados necesarios para mantenerla saludable; además, debes utilizar productos que no sean agresivos.
- Lava el rostro de día y de noche con un limpiador suave.
- Utiliza una crema o sérum hidratante adecuado para tu tipo de piel.
- Exfolia tu piel una vez a la semana.
- Usa bloqueador solar antes de salir de casa y vuelve a aplicarlo dos o tres veces al día.
- Mantén una dieta balanceada.
Piel seca
Si tu piel está tensa, escamosa, áspera e, incluso, tiene descamación en algunas zonas, es bastante probable que tengas tipo de piel seca, la cual se caracteriza por retener menos humedad que la piel normal.
Para algunas personas, este tipo de piel suele ser temporal y causada por factores externos como climas demasiados secos o con fríos extremos; sin embargo, hay personas que adquieren este tipo de piel por genética, herencia e incluso el paso de los años.
En general, este tipo de piel no suele ser un gran problema, pero si es necesario contar con cuidados o productos especiales que te ayuden a combatir la resequedad, la sensibilidad e incluso las arrugas prematuras.
Como informa La Roche Posay, generalmente este tipo de piel se caracteriza por ser áspera al tacto y por una sensación tirante la mayor parte del tiempo; su color suele ser opaco o gris.
Causas de la piel seca
Existen diferentes causas por las cuales la piel puede tornarse en seca, entre ellas pueden encontrarse los factores medioambientales, cuidado deficiente de la piel e incluso influencias genéticas.
Cuidado básico para una piel seca
Si tienes piel seca es necesario que mantengas una rutina de cuidado facial que vaya acorde a las necesidades de tu piel, de esta forma, podrás aliviar la resequedad e incluso devolverle los aceites naturales que necesita.
- Debes lavar tu rostro dos veces al día, con agua tibia o muy fría, además de usar limpiadores en presentación de aceites.
- Utiliza tónicos sin alcohol.
- Sérum y, adicionalmente, crema hidratante de consistencia espesa para que los nutrientes penetren en la piel.
- Exfoliación facial cada 15 días.
- No olvides el protector solar todos los días del año.
- Hidrata tu piel 3 veces al día.
- Evita a toda costa utilizar productos agresivos con tu piel.
Piel grasa
Este tipo de piel se produce debido al exceso de la producción de sebo o grasa en el rostro, provenientes de las glándulas sebáceas y suele presentarse por causas hormonales o genéticas.
Es normal verlo en adolescente o jóvenes, menores de treinta años y, además, está ligado directamente a las imperfecciones de la piel, tales como puntos negros y acné.
Este tipo de piel suele ser un poco más difícil de cuidar que las mencionadas anteriormente, dado que se mezcla la sobreproducción de sebo con las células muertas de la piel, formando granitos.
¿Cómo saber si tu piel es grasa?
Las pieles grasas se caracterizan principalmente por tener poros muy grandes o que son visibles a simple vista, imperfecciones como granos o puntos negros; además, de grasa o sebo lo que da una apariencia de brillo en toda la cara a lo largo del día.
Una característica muy frecuente es su palidez y textura gruesa, también son propensas a comedones, puntos negros e hipersensibilidad, que puede extenderse hasta el cuello e incluso la espalda.
Cuidado básico para una piel grasa
Si presentas todas las características anteriores, es muy probable que tengas piel grasa, dado que este tipo de pieles producen exceso de sebo; es importante tener un cuidado especial para ayudar a controlar la grasa que el rostro produce.
- Debes lavar tu rostro dos veces al día, con una espuma o jabón sebo regulador.
- Desmaquilla tu rostro diariamente.
- Exfolia suavemente tu piel una vez a la semana, con un exfoliante suave, sin texturas.
- No te manipules los granitos o puntos negros, porque pueden aparecerte más e infectarte.
- Hidrata tu rostro con geles hidratantes o cremas efecto mate que no sean espesas.
- Utiliza productos cosméticos no comedogénicos ni a bases de aceites.
Piel Mixta
La piel mixta es la más común y se trata de una mezcla entre la piel seca y la piel grasa. Suele acumular grasa en la zona T del rostro.
La producción de sebo no suele ser homogénea en todas las zonas del rostro, por lo cual puedes estar presentando piel normal o seca en las mejillas, lo que puede ocasionar descamación.
Las personas con piel mixta corren el riesgo de que su piel pase de un extremo a otro si no se cuida de la forma correcta y con los productos adecuados, además de cambiar su textura a medida que la piel presenta estos cambios.
¿Cómo saber si tu piel es mixta?
Como mencionamos anteriormente, las pieles mixtas se caracterizan por presentar diferentes tipos de piel en el mismo rostro; generalmente, producción excesiva de sebo en la frente, nariz y mentón y piel seca o normal en el área de las mejillas.
También suelen caracterizarse por ser propensas a mancharse, presentar comedones y puntos negros en la zona T del rostro; al tacto suelen ser más gruesas en esta parte y más débil en las mejillas.
Cuidado básico para una piel mixta
Como esta piel presenta una combinación de dos tipos de piel muy distinta, es imprescindible que uses productos para pieles mixtas o un producto para cada zona de tu rostro.
- Entre los cuidados, se encuentra la limpieza facial diaria en el día y la noche.
- Utiliza productos que no contengan aceites, que no sean comedogénicas ni abrasivos.
- Utiliza hidratantes en versión gel o emulsión.
- Usa protector solar todos los días. Este debe ser Oil Free.
- Los productos cosméticos que utilicen debe ser de efecto mate.
Piel Sensible
Aunque todos los tipos de piel pueden presentar malas reacciones ante diferentes productos de cuidado facial, la piel sensible suele irritarse con extrema facilidad, incluso ante los cambios externos, sutiles o drásticos.
Las pieles sensibles también son conocidas como intolerantes, reaccionan de una forma completamente distinta; es decir, que es hiperreactiva y debes estar atenta (o) a los signos y síntomas cambiantes de tu piel.
¿Cómo saber si tu piel es sensible?
Antes de asegurar que tu piel sea sensible, es importante que verifiques que no padeces de alguna condición de la piel, como lo es la psoriasis o la dermatitis; las cuales son condiciones que hacen ver la piel enrojecida, con picazón, escamas y con erupción. Una vez tengas estas afecciones descartadas, los síntomas de una piel sensible son bastante notorios.
Entre los factores que definen una piel sensible se encuentra la hipersensibilidad al tacto, a diferentes componentes cosmetológicos, a factores externos y enrojecimiento constante; además, la piel suele ser muy delgada, irritada, tener sensación de hormigueo o tirantez y tener bultos.
Causas de la piel sensible
La causa principal de la piel sensible es la debilitación de la barrera superficial del rostro, lo que permite que los factores irritantes puedan penetrar más fácilmente en la piel en comparación con otros tipos de piel.
La piel sensible también puede ser hereditaria, hormonal e incluso a causa del estrés o emociones fuertes que se ven reflejadas en ella. Como factor externo causante de la piel sensible se encuentra el sol y la contaminación.
Cuidado básico para una piel sensible
Lo más importante es que tengas mucho cuidado con cada uno de los productos que utilizas y reconocer cuáles tolera tu piel y cuáles definitivamente debes eliminar de tu rutina.
- Evita productos con fragancias u alcohol.
- Lava tu cara suavemente de día y de noche.
- Calma tu piel con productos especiales.
- Aplica una crema hidratante con fórmula específica.
- Usa protector solar diariamente.
- Usa productos hipoalergénicos.
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